En un mundo perfecto, todos recordamos beber la cantidad correcta de agua todos los días. Pero seamos sinceras: la mayoría de las personas no incluyen «beber agua» en sus listas de tareas. Cuando no puedes beber lo suficiente para reponer los líquidos que se pierden al orinar, sudar e incluso respirar, comienzas a entrar en un estado de deshidratación. Y estar deshidratada no solo te hace sentir sed, sino que también puede tener un gran impacto en cómo funciona todo tu cuerpo.

¿CUÁNTO AGUA DEBES BEBER POR DÍA?

Probablemente hayas escuchado la regla general de que debes beber ocho vasos de agua al día, pero resulta que la cantidad de agua que cada persona debería beber varía. Los niños y los adultos mayores tienden a necesitar más agua para mantenerse hidratados, dice Seth Smith, doctor en el Departamento de Ortopedia y Rehabilitación de la Universidad de Florida.

Las personas que toman ciertos medicamentos, que tienen antecedentes de enfermedad cardiovascular o que han tenido recientemente una enfermedad viral, también necesitan tomar más. Si te encuentras en un clima cálido y húmedo o haces ejercicio (y sudas), también eres más susceptible a la deshidratación. La mejor manera de hacerlo es escuchar a tu cuerpo y beber agua antes de tener sed. También debe beber agua antes, durante y después de cualquier actividad física. Además de beber suficiente agua, llevar una alimentación con abundancia de alimentos hidratantes como frutas y verduras es otra forma de reponer los líquidos perdidos.

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